jueves, 7 de mayo de 2009

Me lo presentaron.

Me lo presentaron. La verdad es que cuando un amigo me presenta a alguien, suelo comportarme como un auténtico gilipollas. Y esta vez no fue diferente. Pero a él no pareció importarle. De hecho, creo que hasta le caí bien.
Pero a mí no me había caído bien. Me había gustado. Me había encantado. Y esperaba que lo hubiera notado (aunque no demasiado).


Realmente, ahora no encuentras a nadie original. Todos son una mezcla de lo que te has ido encontrando en los últimos 5 años. Todos conocen a la misma gente, y, de hecho, se han liado con esa gente. No quiere decir que todos seamos unos putones, pero tampoco lo contrario.


Pero éste era diferente, sonaba a nuevo, olía a nuevo, y ya fantaseaba con si sabría a nuevo. ¿Sería ese mi problema? ¿Descubría todas mis cartas demasiado pronto? ¿No guardaba nunca un As bajo la manga?




GRACIAS A TODOS/AS los que leéis el blog.



FIN

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