domingo, 11 de octubre de 2009

Dextrocardiaco (II parte)

En el jardín había grupos de gente. De hecho, la fiesta se identificaba por eso: todo eran grupos de gente. ¿Teníamos miedo a unirnos al resto? ¿Acaso las personas no somos seres sociales después de todo, que siempre tenemos que ir con nuestro grupo? Una fiesta nace para unir a gente, o porque la persona que lo celebra busca una aceptación que no ha conseguido por otras vías. Pero ésta no era el caso, la verdad. Mi amigo organizaba la fiesta. Y me gustaba ser su amigo, porque me hacía sentir importante: en cierta manera, yo le había ayudado a preparar todo.

Y, claro está, ya me encargué de hacérselo saber a él. Realmente no sé muy bien con qué intención, pero quería que me considerase alguien interesante, amigo de sus amigos, y qué coño, alguien fiestero y divertido, aunque no se acercase mucho a mi definición. Mi amigo se fue a buscar a alguien en el interior de la casa. Puede que hubiera captado todas mis miradas o, simplemente, no estaba lo suficientemente borracho como para darse cuenta que sobraba.

¿Has oído Dream On?

¿Dream On? Me suena un montón, pero no sé de qué.

Mentira. No me sonaba de nada. No sabía si era un grupo, una canción, o qué diablos. Y tampoco parecía importarle a él. De hecho, creo que incluso fue una pregunta retórica. O, más aún, la típica pregunta que hacemos para poder iniciar un tema que nos gusta, aunque a la otra persona no le interese o le da igual.

Es una canción de Aerosmith. Año 1973. Su primer single. Es una canción que te empapa, que te llena, que...

Bueno, te haré caso y la oiré entonces.

Sabía que cuando acabase la fiesta, ya no iba a ser igual. Esta era una noche de esas que recuerdas, y luego te da rabia no haber conseguido más, que se acabe. Sus ojos eran verdes, como los míos. Se aburría, lo sé. Pero no podía estar dándole conversación continuamente. No sabía qué contarle. ¿Tendría que empezar a proponerle planes posteriores a la fiesta, para así poder atarle, aunque fuera a corto plazo?

¿Mañana qué vas a hacer?

Eh, dicen que vayamos a algún sitio en vez de seguir aquí (voz de mi amigo)

¿A las 4 de la mañana?

Vale, sí, claro, me apetece.

Va a haber pocos sitios abiertos, pero sí, venga, claro.



No me apetecía. Pero no se iba a ir sin mí. Eso seguro.

1 comentario:

  1. No me acordaba de la primera parte... ahora caigo

    SOnrisa anónima :)

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