domingo, 31 de enero de 2010

Hacer que suba la media.

Hay gente soñadora, hay gente ilusa... Algunos los llaman ingenuos.

Hay gente realista, hay gente con los pies en la tierra... Algunos los llaman personas centradas.



Pero... ¿por qué el ser iluso tiene que ir acompañado de "ay, qué ingenuo eres", "a ver si despiertas... ¿La realidad no es ya demasiado dura como para estar siempre atados, anclados al suelo?

No sólo por ser realista se llega más lejos, ni tampoco lo contrario. Pero el mundo, la vida, tiene "algo". Y ese "algo" hay que intentar exprimirlo. Hacer que cada día cuente, que cada día valga la pena que sea recordado.
A lo largo de nuestra vida, menos de la mitad de nuestros días vividos han marcado nuestro destino. De hecho, menos de la mitad de la mitad.

¿No sería mejor "hacer que suba la media"?

Tampoco digo que haya que ser soñadores las 24 horas del día. De hecho, no estoy de acuerdo con la gente que dice: "Menuda tontería... con los problemas que hay en el mundo".

Vale, ¿niego yo los problemas del mundo? No. Obviamente, cualquier problema va a ser más pequeño que cualquier guerra. Pero no por eso los ninguneo... Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

lunes, 25 de enero de 2010

Heridas abiertas.

imagínate que alguien a quien intentaste darle (y crees firmemente haberlo hecho) todo, te engañó. Y te enteras ahora, después de un montón de tiempo.

Pero no tienes pruebas... ¿se lo dices? ¿Le acusas directamente? ¿Te fías de la palabra de tu amigo? Esa persona te hizo mucho daño entonces... lo lógico es pensar que los cuernos realmente existieron. Si se portó mal contigo, los cuernos sería algo más de la lista, ¿no?

O mejor te callas, porque ya no tiene que ver...


Digo todo esto para hablar de las llamadas HERIDAS ABIERTAS. Todos tenemos una.

- Alguien que nos hizo daño y nos hizo cambiar radicalmente nuestra forma de ver las relaciones de pareja.

- Alguien que se aprovechó de nosotros y nos hizo desconfiar de todo el mundo.


Entonces, si después de un tiempo, alguien te dice algo que hace que tu herida "descicatrice"... ¿qué hay que hacer? ¿Cuál es la maldita solución?

El tiempo NO lo cura todo. Los únicos que podemos curarnos somos nosotros.

E intentar cerrar todas las heridas antes de morir desangrados.

domingo, 24 de enero de 2010

¿Cerrar la boca?

Siempre he defendido que, cuando te enfadas con alguien, hay que decirlo, para que luego ese enfado no se vaya haciendo más y más grande cada vez.

Vale, muy bien. Pero... ¿y si hay veces que es mejor guardarlo?

Te has enfadado con alguien a quien quieres mucho. Entiendes su postura, pero, aún así, te enfadas. Vayamos por parte entonces:

1. Es una persona que te importa.

2. Entiendes la forma en la que se comporta contigo.

3. Aún así, te enfadas.

=

¿Debes decirle por qué estás enfadado? ¿O guardártelo y seguir como antes? Bueno, es una situación complicada pero yo apuesto por la segunda opción.

Hay veces que es mejor cerrar la boca y abrir el corazón que abrir la boca y romperlo.

martes, 19 de enero de 2010

Dudas.

Dudar es humano.

Dudar de la persona a la que amas, de tu amigo más íntimo... o simplemente de una mujer que te mira mal en el metro... es lo más normal del mundo. Pero... ¿y si esa duda se va haciendo más y más grande cada vez, hasta que llega un momento en que acabas creyéndotela?

Sientes ese cosquilleo en el estómago, tienes la sensación de "Oye, sé que me estás ocultando algo, peeeero no te voy a decir nada, ya me lo contarás tú".

Ese sentimiento puede llegar a consumirnos, es verdad. ¿Es mejor expresar nuestras dudas en el momento en que se presentan? ¿O, es mejor, como mucha gente suele elegir, dejarlo pasar? Porque, ¿Y si estabas equivocado y has metido la pata hasta el fondo? ¿Y si lo que tú creías que era cierto, resulta que no?

Nadie puede ofrecerte absoluta confianza. Es algo imposible. Ni tampoco puedes darle a nadie confianza ciega, porque no existe. Es normal dudar de vez en cuando. No soy quién para decir cuándo hay que callárselo o cuándo hay que decirlo. Pero no siempre existen las dos opciones.

¿Callamos nuestras dudas por temor a estar equivocados? ¿O por miedo a tener razón?

domingo, 17 de enero de 2010

Alguien.

Cómo somos, ¿eh?

Como nos gusta que la gente de alrededor nos alimente el ego, esté enamorada de nosotros, nos cubra de detalles y atenciones...

Pero, curiosamente, esas personas no nos gustan. Me explico. Cuando alguien está ahí, que sabemos que está enamorada de nosotros, que le encantamos, aunque pasemos de esa persona, realmente nos gusta que esté ahí.

Imaginad por un momento que esa persona se enamora de otro, y empieza a pasar de nosotros... ¿A qué nos jode? ¿A que no tiene ningún puto sentido?
Pues así somos, y así pasa miles de veces.

Tío, pasa olímpicamente de mí.

Vale, ¿y cuándo tú pasabas de él... qué?


¿Somos tan egoístas que siempre necesitamos que alguien nos vaya subiendo la autoestima? ¿Es alguien necesario en nuestra vida? ¿O lo hacemos nosotros necesario, porque la autoestima no existe?

Ahora lo único que nos sube el ánimo son un "Me gusta", un "**** ha comentado tu foto"... ¿Qué mierda es ésa? ¿Hemos dejado de esforzarnos?

martes, 12 de enero de 2010

Lo siento.

Lo siento.

Dos palabras. Y lo que cuesta decirlas…

Perdón.

Ésa es una. Y puede que cueste incluso más. ¿Tanto nos cuesta admitir nuestros errores? Nos empeñamos en demonizar a las otras personas, viéndolas como absolutos culpables de lo que nos pasa o ha pasado. Pero pocas veces nos paramos a pensar: Joder, he sido yo el cabrón, he sido yo el que se ha portado mal.

Hay veces que la gente asume sus culpas. Pero… ¿realmente las asumen, o simplemente es por sentirse mejor consigo mismos, o dar a entender a la gente que eres buena persona? ¿Realmente se siente el “mea culpa”?

Alguien me dijo una vez: “la mayoría de veces que uno pide perdón es por no dar más importancia a cosas que, a lo mejor, para la otra persona, son importantes, dando así carpetazo a un tema”. Y joder, cuánta razón tiene.

Has sido un autenticó cabrón conmigo.

¿Sí? ¿Por qué?

Me has hecho sufrir mucho.


¿Y tú no crees que también me has hecho sufrir?

Coño, pues no lo había pensado…


Es difícil decir lo siento. Y hay veces que las cosas que nos pasan (¡aunque parezca increíble) están directamente relacionadas con lo que hemos hecho nosotros.

Por eso, aprovecho esta entrada para pedir PERDÓN a todas aquellas personas a las que he hecho daño, a todas esas personas a las que he puesto verde sin merecerlo… A todas esas personas les pido PERDÓN.




Gracias por seguir leyéndome después de 100 entradas.

domingo, 10 de enero de 2010

¿Polos opuestos?

Hay veces que dos personas son incompatibles.

Como las pilas. ¿Es cierto el dicho de que polos opuestos se atraen? O es una tontería más que nos hemos inventado para justificar nuestros fracasos amorosos.
Hay veces que, cuando dos personas no son compatibles, se nota. Y, es en esos momentos, cuando uno de los dos se siente irremediablemente atraído por la otra persona.

Era todo lo contrario a mí. Era un chico de noche, le gustaba la música electrónica, se drogaba día sí y día también, y no veía un futuro claro para su vida. Era extrovertido y con un aire de chico malo.

Entonces, ¿por qué seguías con él?

No lo sé realmente. Me trataba mal. Un día quería verme, y otros dos no quería saber nada de mí.

Pues es que eres tonto.

No es que fuera tonto. Es que cuando te gusta alguien, te gusta, y no puedes evitarlo.


Estas situaciones se ven muchísimo mejor desde fuera, claro que sí. Cuando estás dentro de una relación destructiva, quien lo ve mejor es la gente que ve cómo lo pasas. Tú siempre serás el último en darte cuenta.

¿Nos gusta sufrir por amor? ¿O, por el contrario, amar significa un 50% de sufrimiento, va implícito ya en su significado?

jueves, 7 de enero de 2010

Actitud.

Alguien me dijo hace poco que el amor es cuestión de actitud.


¿Actitud? ¿Actitud se refiere a ser un iluso y creer que las personas van a cambiar? O actitud se refiere a cambiar uno mismo, porque hay que aprender que el mundo no va a plegarse a tus pies.

Hay gente que puede que vaya sobrada de actitud. Me da rabia cuando llamas a gente, mandas mensajes o algo... y lo ignoran completamente. Pero es que, luego, cuando hablan contigo,no hacen siquiera referencia.

A ver, pongamos una cosa clara: si alguien te llama o te escribe, ya sólo por el hecho de haberse acordado de ti (o haberse tomado su tiempo) debería tener una contestación.

¿Qué es peor: esperar sin obtener respuesta, u obtener una respuesta que no se quiere? Ninguna de las dos opciones es buena, pero hay una menos mala dentro de las dos.

Así, no sólo el amor se reduce a tener actitud, sino todo se reduce a ello. Todos debemos tener una actitud, una proposición al cambio, al ceder...


Amar es un proceso de adaptación.