domingo, 17 de enero de 2010

Alguien.

Cómo somos, ¿eh?

Como nos gusta que la gente de alrededor nos alimente el ego, esté enamorada de nosotros, nos cubra de detalles y atenciones...

Pero, curiosamente, esas personas no nos gustan. Me explico. Cuando alguien está ahí, que sabemos que está enamorada de nosotros, que le encantamos, aunque pasemos de esa persona, realmente nos gusta que esté ahí.

Imaginad por un momento que esa persona se enamora de otro, y empieza a pasar de nosotros... ¿A qué nos jode? ¿A que no tiene ningún puto sentido?
Pues así somos, y así pasa miles de veces.

Tío, pasa olímpicamente de mí.

Vale, ¿y cuándo tú pasabas de él... qué?


¿Somos tan egoístas que siempre necesitamos que alguien nos vaya subiendo la autoestima? ¿Es alguien necesario en nuestra vida? ¿O lo hacemos nosotros necesario, porque la autoestima no existe?

Ahora lo único que nos sube el ánimo son un "Me gusta", un "**** ha comentado tu foto"... ¿Qué mierda es ésa? ¿Hemos dejado de esforzarnos?

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