domingo, 14 de noviembre de 2010

Corriente.

Es mejor ser diferente. Aunque siempre lleguemos todos al mismo final.


¿Qué hay de diferente en ser diferente? ¿Qué hay de original en ser original? Por querer diferenciarte de los demás, ese agobio que tiene tanta gente, acabas pareciéndote a todo el mundo.

Hay que ser uno mismo. Al ser uno mismo, uno es diferente. Y dejar de ser tímidos. ¿De qué sirve la timidez? Para cohibirnos, para mermarnos, para que la gente no conozca nuestro YO. ¿Por qué no disfrutar y dejarnos llevar hacia delante? Mejor aún, en vez de dejarnos llevar por la corriente... ¿por qué no creamos nosotros esa corriente?


Con todo esto quiero decir (y a lo mejor no quiero decir nada) es que tenemos la vida para disfrutarla, para vivirla, para hacer disfrutar a los que nos rodean, pero primero a nosotros mismos.


Te quiero, pero me quiero más a mí mismo.


Siempre hay que quererse a uno mismo. Porque si uno no se quiere, ¿cómo va a querer a los demás?

5 comentarios:

  1. No sé hasta qué punto valorar tanto el YO sea positivo, Juan...

    hay que ser uno mismo, sí, pero quererse tanto, valorarse tanto... sería mejor pensar que somos muy mejorables y que cada día haremos un poco por aumentar nuestra calidad humana

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  2. Clar,eso no lo pongo en duda. De hecho, lo he dicho en muchas entradas :)

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  3. Magnificient.
    Claro y meridiano.
    Mi gran filosofía de vida.

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  4. Perdona, ya sé que hace mucho tiempo de este post, pero me parece perfecto y hoy he encontrado este escrito que va muy relacionado y quizás te gusta tanto como a mi :)
    http://larifos.tumblr.com/post/69875675649

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