martes, 20 de marzo de 2012

Intensidad.

Todo se reduce a eso

INTENSIDAD




La intensidad con la que vivimos las cosas determina no sólo nuestras preferencias si no nuestra vida en general. El problema es que, muchas veces, se va perdiendo con los años. Es difícil vivir las cosas como cuando tenías 14 años, esa época de descubrimientos y placeres ocultos.

Yo de joven era muy intenso.


No, tú de joven eras muy puta.


¿Tiene que ver todo con los recuerdos? ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? ¿Quiere decir esto que ya no vamos a volver a vivir las cosas con la misma intensidad de cuando éramos adolescentes?
Lo importante es vivir el día a día con conocimiento de causa, disfrutando de lo que realmente queremos hacer en cada momento, y no dejándonos llevar por convencionalismos y... Demasiado intelectual.
Qué fácil era la vida cuando te enfadabas por no haber sido elegido en el patio del colegio, o porque un amigo no te había invitado a ir a la papelera a sacar punta a los lápices.

Esas reuniones eran las mejores. Ahora, hay nuevas. Cualquier tiempo pasado NO SIEMPRE fue mejor, ni tampoco más intenso.

LA VIDA ES LO INTENSA QUE NOSOTROS QUEREMOS QUE SEA. Sólo cambia el modo de ver las cosas.

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