viernes, 1 de junio de 2012

Personalidad

Las cosas que me irritan de ti no son nada comparadas con lo mucho que te quiero




Tal vez, y solo tal vez, deberíamos dejar de fijarnos en los defectos de los demás, y empezar a prestar más atención a las virtudes. ¿Por qué hay muchas veces en las que las cosas malas eclipsan a las buenas? ¿Tiene más peso el mal que el bien, el odio que el amor, la velocidad que el tocino?

Roncaba, hacía ese ruido con los dientes, hablaba con la boca llena....
pero joder,
cómo me quería.


Los defectos son los que hacen la vida. Pero no les llamemos defectos, si no personalidad.

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