miércoles, 6 de agosto de 2014

Adicción

Me gusta mucho, me encanta, no paro de pensar en él. 
¿Y has probado con una clínica de desintoxicación? 

Hay veces que nos gusta alguien y no podemos evitarlo, y aunque esa persona nos haya dicho que no, nos sigue gustando, y si un día nos dice que SÍ, caemos como bobos, a sabiendas que volverá a decirnos que NO después y volveremos a estar en el punto de partida: entregados y sin recibir nada a cambio. 

Pero nadie nos ha explicado nunca que aquí no hay tratamientos específicos y clínicamente testados para superar estas cosas. En todas las adicciones tratan de cortar, o bien por lo sano, o bien poco a poco, con el objeto que nos vuelve locos. Y si cambiamos Objeto por Sujeto? Y si el Algo es Alguien? Puedes dejar de verle, puedes dejar de llamarle, puedes dejar de seguirle... Pero si te lo encuentras por la calle o, un buen día, le da un Me Gusta a una foto que hayas subido? No empuja eso a volver a caer? 


Mira los adictos al sexo lo tienen más jodido. Porque una vez que están curados, no pueden arriesgarse a probarlo de nuevo. 
Más jodido lo tendrán sus parejas.